«El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová:
Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.» Salmos 91:1-2
Reflexionando en este salmo podemos ver la importancia de tener una confianza profunda en el Señor. Hay momentos que llegan a nuestras vidas donde nos sentimos en una gran batalla espiritual y es ahí donde nuestra confianza debe estar puesta en el Señor.
Este salmo comienza con «habita al abrigo» esto nos revela confianza, intimidad y cercanía.
«Mora bajo la sombra» esto nos da una pequeña visión de cobertura, protección y cuidado. Aquí podemos ver la necesidad de buscar al Señor, de poder tener una relación con Él. Cuando lo conocemos a Él, puedo entender que es a través de El que yo encuentro seguridad.
Puedo decir que cada lectura que he hecho de la Palabra me guía a buscarlo más a El, a poder intimar más. Esto nos conduce a una mejor relación al punto de conocerlo. Cuando conocemos a Aquel que buscamos, esto nos da paz. Por qué sabemos que Él es mi refugio, mi protector y mi escudo.
Necesitamos tener toda seguridad que cuando le pidamos a nuestro Dios
él nos va a responder. Este salmo termina diciendo «cuando me llamen yo les responderé y estaré con ellos en medio de las dificultades «
¡¡Dios es mi total refugio y en Él he puesto toda mi confianza!!!
