Un paje de armas es aquel que asiste a un rey o a un miembro de la nobleza. Está encargado de servir y llevar las armas (espada, lanza, etc.), y servírselas a su amo cuando las necesita, especialmente en tiempo de guerra.

Dice la historia bíblica en el Primer Libro de Samuel 14, que mientras Saúl estaba en el cuartel general con 600 hombres sentados, esperando y con sus armas inmóviles, Jonatán, su hijo, tenía una convicción ardiente en su corazón: «Dios salva con muchos o con pocos» [1 Sam. 14:6].

Esta poderosa verdad activa a su paje de armas, quien se colocó en disposición extrema a enfrentar juntos al enemigo, y le responde: «Aquí estoy contigo a tu voluntad» [1 Sam. 14:7].

¿Leíste bien su respuesta? Eso habla de valentía, disposición, unidad de propósito y apoyo.

¡Actívate guerrero(a)!

Jonatán le dice a su paje de armas en [1 Sam. 14:12] «Sube tras mí». ¡Poderoso! La clave es ir detrás de Dios.

Finalmente, aprendemos:

  1. La matemática de Dios es poderosa. ¡Tú más Dios son mayoría!
  2. Dios va al frente, tú y yo detrás… ¡disponte!
  3. Como guerrero, tienes armas espirituales… ¡pelea!
  4. Únete a tu hermano en tiempo de guerra.

«Así salvó Jehová a Israel aquel día» [1 Sam. 14:25].
¡Dios te da la victoria!