¿Pueden los jóvenes mantener una postura agradable ante Dios, aun en tiempos de maldad, perversidad y malos caminos?
Encontramos en el libro de Daniel la respuesta y la evidencia:
Daniel y sus tres amigos, Ananías, Misael y Azarías, eran jóvenes del linaje real de los príncipes. Porque tú no eres cualquiera; tienes un Padre y una herencia. Tienes identidad, eres linaje escogido (1 Pedro 2:9).

Ellos decidieron abrazar el camino recto de Dios sin seguir a la mayoría, porque la mayoría no manda. Y la firmeza de sus corazones hizo que fueran respaldados, protegidos y prosperados por Dios. «Teme a Dios y apártate del mal» (Proverbios 3:7).

Decide abrazar la sabiduría de Dios; no te conformes con el conocimiento, y así sobresaldrás sin abandonar la humildad.
Daniel y sus amigos abrazaron el temor al Señor en medio del cautiverio. ¡Oye, no estás obligado a contaminarte! Frente a la presión del grupo, guarda el consejo y afirma tu corazón. Joven, tu integridad y firmeza a la Palabra de Dios será vista y reconocida por todos. «Hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres» (Proverbios 3:4).

Finalmente, recibieron de Dios conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias. ¡Caminarás confiado y no serás removido!
«No fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel y sus amigos.» (Daniel 1:19).