Prof. Carmen E. Ramírez

Iglesia Redimidos Por Cristo

Defensores de la Fe Cristiana

Rio Grande, PR

Estamos atravesando los momentos más difíciles que nuestra generación ha pasado y tal vez haya vivido. La inestabilidad mundial, tanto social, económica, moral como política, ha traído como consecuencia ansiedad y preocupación a la humanidad.

Humanamente, los gobernantes de cada país son los llamados a preservar la paz en sus pueblos y entre las naciones. Lamentablemente, carecen del ingrediente principal para llevar a cabo tan bella labor. Ese ingrediente se llama amor. Les falta amor y el poder para demostrarlo.

No todo está perdido. Hay esperanza para la humanidad. Las Sagradas Escrituras nos alientan y nos dan seguridad. En Juan 3:16 nos dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Dios mostró su amor por nosotros sacrificando a su Hijo Jesucristo por nuestros pecados. Como hemos creído en Él, ya no estamos perdidos. Tenemos vida eterna, una vida eterna que ya comenzó y continuará después de que termine nuestra vida física.

Desde entonces, debemos interesarnos en buscar el bienestar, la paz y la tranquilidad de los que nos rodean. Mostremos amor y démonos amor los unos a los otros. Así lograremos vivir en un mundo mejor.

Debemos demostrar amor a todos por igual a través de nuestras obras, nuestras vidas, con una sonrisa, un saludo o un abrazo. Reflejemos a Dios con nuestras vidas, pues ayer, hoy y siempre, Dios es amor (1 Juan 4:8).