Pastor Felix Escobar
Iglesia Evangelica Shalom
Defensores de La Fe Cristiana
El libro de Nahum nos presenta una imagen poderosa de Dios como juez justo y protector fiel de su pueblo. Nos recuerda que Dios no es indiferente al sufrimiento de sus hijos ni a la maldad de sus enemigos. Su celo no es impulsado por capricho, sino por su amor perfecto y su compromiso con la justicia.
En este pasaje, vemos que Dios es paciente, pero también es un Dios que actúa en su tiempo para hacer justicia. Él es fuerte contra sus adversarios, pero refugio seguro para quienes confían en Él. Aunque el mundo pueda parecer caótico y la maldad parezca triunfar por un tiempo, Dios tiene el control y protege a los que le pertenecen.
Nuestra confianza debe estar en Él. No necesitamos luchar nuestras propias batallas con temor o desesperación, porque el Señor es nuestro defensor. Así como libró a su pueblo en tiempos pasados, sigue siendo nuestro amparo hoy. Su amor nos asegura que, en medio de la tormenta, Él nos guarda y nos da paz.
Descansamos en la verdad de que Dios sabe quiénes son suyos y nunca los abandona. Confiemos en Él, pues en el día de la angustia, Él es nuestro refugio seguro.