Ir a caminar motivado, con el calzado correcto, un día soleado y sin amenazas externas, es lo ideal.
Pero no siempre en la vida caminaremos con facilidad. Así como sale el sol, también hay días de lluvia. Y es en esos días, en esos momentos, en esas temporadas, cuando será con la fortaleza de Dios que superaremos obstáculos, enfrentaremos situaciones adversas y seguiremos caminando.
¡El Señor te da las fuerzas que necesitas!
Salmos 29:11 – El Señor te bendice con paz.
Se puede caminar, aun durante el fuerte viento y las olas… pregúntale a Pedro.
Mateo 14:29 – Camina fortalecido por Su Palabra.
Elías comió pan cocido y bebió del agua de la vasija… y fortalecido con aquella comida, ¡caminó! ¡Aleluya! Así llegó al monte de Dios.
1 Reyes 19:8
No es tu capacidad ni tus recursos humanos –aunque son útiles– los que te sostendrán. Para lo imposible e incomprensible, la fuerza y la resistencia provienen de Cristo, a través del Espíritu Santo.
3 pasos para caminar fortalecido:
1. Camina hacia Jesús.
2. Alimenta tu fe con la Biblia.
3. Apóyate en Dios.
¡Todo lo puedes en Cristo que te fortalece!
Filipenses 4:13
¡Sé fortalecido en el Nombre de Jesús!